Stop desahucios

Con este título, publicaba en el Magazine (suplemento semanal de algunos periódicos como La Nueva España o La Vanguardia)  del 19 de julio, Ángeles Caso la siguiente columna. En ella se relata la historia de Jorge Cordero, un hombre que ha sido desahuciado por Cajastur y que, desde ese momento, mantiene un pulso con dicha entidad.

Paseo por el centro de Oviedo me lleva hasta las puertas de la sede central de Cajastur, la antigua Caja de Ahorros de Asturias. Allí, a los pies del aplastante edificio de los años 40, me encuentro a un hombre sentado en una sillita de lona y rodeado de carteles. Es Jorge Cordero, que desde unos cuantos días atrás hace una huelga de hambre junto a las puertas de la entidad que quiere desahuciarle por impago de su hipoteca. A él, a su esposa Patricia y a su niña de cinco meses.

 Jorge llegó a Oviedo desde Ecuador en el año 2000. Al principio las cosas no le fueron mal. Se dedicó como autónomo al transporte y en 2006 decidió, como todos, comprarse un piso. 119.000 euros de hipoteca que Cajastur le sufragó al cien por cien. Y pasó lo que ya sabemos: las empresas para las que trabajaba dejaron de pagarle, y él a su vez, al cabo de cuatro años, se vio obligado a dejar de reembolsar su crédito. Conclusión: la propia entidad se adjudicó su piso en 49.000 euros y procedió luego al desahucio.

Una historia demasiado común: entre 2007, el año en que comenzó la crisis, y 2010 –el último sobre el que hay datos fiables- se produjeron en España 271.570 ejecuciones hipotecarias. Suponiendo que haya tres habitantes por vivienda, unas 800.000 personas se habrían quedado sin piso en ese tiempo. Y a esos habría que añadir los de los últimos dos años, en los que la cifra de desahucios parece haber crecido de manera desmesurada. Una enorme cantidad de dramas y de fracaso. Y todo además rodeado de un oscurantismo que, como ya he dicho aquí en alguna ocasión, roza las características de la estafa: antes los bancos nos concedían las hipotecas con una sospechosa facilidad y sin explicarnos claramente los riesgos que corríamos. Ahora nos arrebatan las casas y nos embargan las ganancias presentes y futuras en medio de una confusión en la que a duras penas logramos saber lo que debemos: a Jorge Cordero, Cajastur ni siquiera se ha molestado en enseñarle sus cuentas. Sólo sabe que le reclaman más de 100.000 euros, que, para colmo de abusos, incluyen las costas del juicio y de la subasta. Todo bien respaldado por las leyes, claro.

 A Jorge y su familia, como a tantas otras personas en esa situación, les arropan miembros del15M y la plataforma Stop Desahucios. Gente valiente, que junto con otras organizaciones están recogiendo firmas para presentar ante el Parlamento una Iniciativa Legislativa Popular que obligue a nuestros políticos a enfrentarse a este problema, legislar la dación en pago, regular de manera sensata la concesión de hipotecas y crear un parque de viviendas en alquiler social. Ideas de cuya malignidad quieren convencernos algunos, por supuesto, pero que nos equipararían a la mayor parte de los países europeos. Hacen falta un mínimo de 500.000 firmas para conseguirlo. En la página web www.quenotehipotequenlavida.org se pueden encontrar las direcciones de las mesas donde se recogen esas firmas, repartidas por todo el país. Igual va siendo hora de que, al menos por una vez, les demostremos a los gobernantes y a los banqueros que no somos tan tontos como se creen. Es cierto que lo fuimos, sí, tontos e ingenuos, porque creímos en sus engañosos ofrecimientos para llegar a ser dueños de nuestras casas. Pero ese tiempo se acabó. O eso espero.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Política, Solidaridad. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Stop desahucios

  1. Un Montañero. dijo:

    Eso si hacen caso a la ILP, porque otro clásico de estos últimos tiempos en España es que las iniciativas legislativas populares, con lo que cuesta reunir las firmas y presentarlas, no llegan a discutirse, o se rechazan en cinco minutos de sesión parlamentaria. Ese es el respeto que tienen nuestros políticos hacia el país. El mismo respeto que hace que una iniciativa tan evidente deba tomarse por parte de una ILP, y que no salga de manera espontánea del parlamento (o del utilísimo senado).

    En cualquier caso, sigo insistiendo en que hay que estar loco para aceptar una hipoteca completa de 120.000 Euros. Por muchas facilidades que te pusieran los bancos en su momento, si pides un préstamos que, en mi caso, supone 8 años de sueldo bruto, debes de ser consciente del riesgo potencial que hay. No estoy defendiendo a los bancos, por supuesto, pero el pueblo español tampoco tiene perdón.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s